ANDY WEIR

Andy Weir (1972-...)

Andy Weir nació en Davis, California, en 1972, y durante buena parte de su vida tuvo una relación bastante más estrecha con los ordenadores que con las editoriales. Hijo de un físico de partículas, creció rodeado de ciencia y comenzó a programar siendo todavía un niño. Trabajó como programador informático y desarrollador de software antes de dedicarse profesionalmente a la escritura. En internet fue publicando relatos y capítulos de sus novelas, mientras reunía una pequeña comunidad de lectores dispuestos a seguir sus experimentos literarios.

En 2011 decidió publicar por su cuenta El marciano (The Martian), después de que varias editoriales hubieran rechazado el manuscrito. La novela contaba la historia de Mark Watney, un astronauta abandonado accidentalmente en Marte que, en lugar de entregarse al pánico, se pone a calcular cuánto le queda de comida, cómo puede cultivar patatas y qué demonios puede hacer para seguir vivo. Weir había llenado el libro de cálculos, problemas técnicos y explicaciones científicas; el resultado fue una novela sorprendentemente divertida, en la que sobrevivir en otro planeta se parece por momentos a arreglar una avería doméstica que se ha ido un poco de las manos.

El éxito llegó cuando los lectores comenzaron a recomendarla y Weir vendió los derechos para su publicación internacional. En 2014, Ridley Scott llevó El marciano al cine, con Matt Damon en el papel de Watney. La película convirtió aquella aventura espacial nacida en internet en un fenómeno mundial y consolidó a Weir como uno de los nombres más populares de la ciencia ficción contemporánea.

Después publicó Artemisa (2017), ambientada en una colonia lunar, y Project Hail Mary (2021), una nueva aventura científica protagonizada por un hombre que despierta en una nave espacial sin recordar quién es ni por qué está allí. En ambas novelas vuelve a aparecer una de las grandes virtudes de Weir: su capacidad para convertir problemas científicos bastante serios en aventuras ágiles, comprensibles y llenas de humor.

Hay algo especialmente reconocible en sus personajes: cuando el universo les pone delante una situación completamente absurda, ellos responden haciendo una lista de problemas y buscando una solución. Quizá ahí esté la gracia de Weir. Sus héroes pueden encontrarse solos en Marte, perdidos en una nave a años luz de la Tierra o viviendo en una ciudad construida sobre la Luna, pero siguen teniendo que hacer cuentas, improvisar y resolver pequeños inconvenientes. Solo que, en su caso, el pequeño inconveniente suele ser que la humanidad entera está a punto de desaparecer.

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