LA CASA DE BERNARDA ALBA

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Una trilogía rural

Bajo mi parecer, La casa de Bernarda Alba  es muy inferior en calidad a su predecesora, dentro de lo que los críticos han comprendido como Una trilogía rural, compuesta por Bodas de Sangre, Yerma, y esta última. Está cargada de momentos de tensión dramática que profundizan en la proyección patriarcal que las mujeres han aceptado en esa sociedad rural de principios del siglo XX y nos ofrece el reflejo de un momento concreto: la muerte del segundo marido de Bernarda Alba, la matriarca y madre de cinco mujeres a las que incita a un duelo forzoso acompañado de una cuarentena de ocho años.

Y ya conocemos, como aseguran los analistas, a Bernarda Alba mucho antes de que domine a escena. A causa de los testimonios de los personajes adscritos a su yugo, concebimos el primer esbozo de una villana histórica marcada por el dominio del hombre y la mansedumbre a la que la tenían acostumbrada. Y es curioso porque vemos en Bernarda la subordinación al patriarcado, pero al mismo tiempo, vemos en ella ese caciquismo barato, como si lo hubiera mamado desde joven y ahora, debido a su viudedad, tuviera que recalcárselo a sus hijas

Muy poco pasa, en sentido de acción o de argumento, en la obra. ¿Cuál es el argumento de La casa de Bernarda Alba? Nótese el título, no Bernarda Alba, ni Las hijas de Bernarda Alba, sino La casa de Bernarda Alba. El argu-mento es más bien lo que no pasa en esa casa, y mucho de lo que pasa afuera todo lo que envuelve a Pepe- lo vemos pasar. Todo el dramatismo está en el lenguaje, en lo que se dice y lo que no se dice.

Cuando Bernarda aparece, ya la hemos empezado a no por algo que ha hecho ella. Cuando entra y dice su primera palabra – <<<¡Silencio!>> tenemos una concepción de ella tan cuidadosamente preparada como la que precede a la entrada del Don Juan de Zorrilla o la de don Álvaro.

La casa de Bernarda Alba p. 81

El tema de esta obra surgió a raíz de una noticia aparecida en prensa: dos amantes se fugan en la víspera de la boda de la mujer con otro hombre.

García Lorca convierte la realidad en poesía. En su obra hay ansias de libertad, andalucismo, simbolismo y muerte, pero por encima de todo, poesía dramática.

Bodas de sangre es, pues, una obra teatral donde las desgarradas pasiones de sus protagonistas se desatan ante la atenta mirada de la luna, personificación hermosa y terrible de la muerte.

Estos personajes de Lorca parecen abandonar el papel y transformarse en monstruos del mundo real. A Bernarda la vemos, aunque no asistamos a cualquiera de sus representaciones. La amamos porque sabemos lo que ha sufrido y la odiamos por partes iguales debido a ese duelo que mantiene con la vida y que proyecta sobre sus hijas, liberales y expuestas a un mundo donde el amor ha de reinar por encima de cualquier servilismo materno.

El teatro necesita que los personajes lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre» (II, 1015). Es una descripción perfecta de La casa de Bernarda Alba. El traje de poesía que llevan es el negro del luto y no cabe duda de que «se les ven los huesos y la sangre>> a cada una de ellas. Pero, además, hablan poéticamente aunque no en versos. Recuérdese también lo que citamos al principio del estudio sobre <<versos>> y teatro poético (II, 983).

La casa de Bernarda Alba p. 77

Bernarda prohíbe, tras el funeral, entrar a nadie en la casa familiar, con motivo del luto que durante ocho años han de vivir. Sus hijas luchan contra esta salvaje forma de dominio. Cada una a su manera. Angustias es la mayor, prometida de Pepe el Romano. Magdalena la segunda, resignada a su destino, Amelia, sumisa y obediente. Martirio, que es envidiosa y resentida, será la que desvele el romance entre Pepe el Romano y Adela, la más joven.

María Josefa es la voz de la experiencia. Como madre de Bernarda Alba, actúa de acicate de su hija, pero también como agonía de ese futuro que se le promete a Bernarda, al haber sido encerrada por su propia hija en una habitación, siguiendo la costumbre y pudiendo observar cómo oscurece la vitalidad el angosto camino de las viudas españolas.

LA PONCIA

No tendrás queja ninguna. Ha venido todo el pueblo.

BERNARDA

Sí; para llenar mi casa con el sudor de sus refajos y el veneno de sus lenguas.

AMELIA

¡Madre, no hable usted así!

BERNARDA

Es así como se tiene que hablar en este maldito pueblo sin río, pueblo de pozos, donde siempre se bebe el agua con el miedo de que esté envenenada.

LA PONCIA         

¡Cómo han puesto la solería!

BERNARDA

Igual que si hubiese pasado por ella una manada de cabras. (LA PONCIA limpia el suelo.) Niña, dame el abanico.

ADELA

Tome usted. (Le da un abanico redondo con flores rojas y verdes.)

BERNARDA. (Arrojando el abanico al suelo.)

¿Es este el abanico que se da a una viuda? Dame uno negro y aprende a respetar el luto de tu padre.

MARTIRIO

Tome usted el mío.

BERNARDA

¿Y tú?

MARTIRIO

Yo no tengo calor.

BERNARDA

Pues busca otro, que te hará falta. En ocho años que dure el luto» no ha de entrar en esta casa el viento de la calle. Hacemos cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas. Así pasó en casa de mi padre y en casa de mi abuelo. Mientras, podéis empe-zar a bordar el ajuar. En el arca tengo veinte piezas de hilo con el que podréis cortar sábanas y embozos. Magdalena puede bordarlas.

La casa de Bernarda Alba p. 128-129

El amorío entre Pepe el Romano y Adela hace saltar la llama de la venganza en Martirio, a la sazón enamorada de Pepe, al igual que Angustias, con la que estaba prometido en primera instancia. Martirio desvela el romance y el reproche de Bernarda conduce a Adelita al suicidio. El llanto es coral, pero ha sido predestinado a través de diferentes símbolos a lo largo de la obra, cuestión iterativa en Lorca.

La represión sexual como personaje, o el deseo reprimido de las hijas y las consecuencias trágicas de la falta de libertad. Esa lucha agónica por ella, sobre todo manifestada en el deseo de Adela de liberarse de las restricciones impuestas por su madre, que chocan, por supuesto, con el honor y la reputación, obsesión de Bernarda Alba por mantener la imagen de su familia.

Ítem Calificación
1. DESCRIPCIÓN6/10
2. MADUREZ NARRATIVA7/10
3. RIQUEZA LINGÜÍSTICA7/10
4. DESARROLLO DE PERSONAJES / PLANTEAMIENTO DE LAS TESIS Y/O PROTAGONISTAS7/10
5. HISTORIA / TRAMA / CONDUCCIÓN DEL ENSAYO6/10
6. DESENLACE / FINAL DEL ENSAYO7/10
7. DIÁLOGOS / RELACIÓN ENTRE PERSONAJES / CALADO DE LOS PERSONAJES6/10
8. PROFUNDIDAD Y SIMBOLOGÍA8/10
9. UNIVERSALIDAD / IMPACTO EN UNA SOCIEDAD6/10
10. RELEVANCIA HISTÓRICA EN SU CONTEXTO6/10
Total 66/100