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El misántropo
¡Qué baje el telón, una comedia con tono de tragedia! ¿Dónde se ha visto esto? En Moliere, sin lugar a dudas. Moliere vislumbra entre sus coetáneos la oportunidad de resaltar, y aprovecha sin ambages este espacio en el teatro de la época de Luis XIV donde la parresia y una socarrona adulación eran cortesía de obligado cumplimiento.
Moliére escribe El Misántropo entre 1664 y 1666, desde el momento en que se tiene constancia de su primera lectura y su publicación definitiva. En primera instancia, los personajes son, como ha de acostumbrarnos el mordaz dramaturgo, caricaturas de personas afines al régimen absolutista francés, tan preocupados por las apariencias y por los piropos cortesanos.
El escritor se encarna en Alcestes, un joven idealista que vive en una utopía moral, donde la verdad y la honestidad son mantras para su personalidad. Sin embargo, cargado con ese peso, encuentra en Filinto su contrapartida, un ser pragmático y realista que no es un hipócrita, porque es consciente de la puerilidad y la falsedad de la sociedad, pero decide aceptarla para poder encajar en ella, lo que supone una incongruencia para Alcestes, su compañero.
En ciertas preferencias la estimación se funda, y estimar es a nadie el estimar a todos.
Y como vos caéis en los vicios de ahora, irecontra!, no estáis ya para ser de los míos; de un corazón rechazo la vasta complacencia que no sabe en los méritos hacer discernimiento; quiero que me distingan, y, por dejarlo claro, el amigo del género humano, no lo es mío. (p. 52)
Alceste: el misántropo
El protagonista no está dispuesto a aceptar este tipo de reglas sociales, pero Filinto le advierte que hay que, en definitiva, pasar por el aro, y emplear fórmulas de cortesía y utilizar la adulación para engalanar las palabras que a una dama dirige o a cualquier otra persona.
Alcestes es un misántropo, porque odia a la raza humana, repleta de contradicciones y de hipocresía. Sin embargo, tiene un talón de Aquiles. Una joven doncella llamada Celimena, mujer a la que pretenden conquistar unos cuantos pretendientes. Entre ellos, el famoso Oronte, quien declama versos en favor de su creatividad con la única intención de ser vitoreado por sus oyentes. Lejos de esto, Alcestes insulta los versos de Oronte y esto es, para el poeta, una grave afrenta y produce en él incomodidad y un litigio que se verá resuelto al final de la comedia.
Mas estando en el mundo, es preciso ofrecerle los modales corteses que la costumbre pide. En muchas circunstancias la franqueza total llegaría al ridículo y sería mal vista; y, a veces, no se ofenda vuestra austera honradez, bien está que escondamos algo que está en el pecho. ¿Sería conveniente, o sería apropiado decir a mil personas cuanto de ellas se piensa? ¿Y cuando aborrecemos a alguno, o nos enoja, debemos declararle tal por cual el asunto?
El misántropo (pp. 52-53) Tweet
Alceste, el protagonista de esta obra, ocupa todo el escenario: odia su tiempo, odia los versos de Oronte, tiene un pleito por unos rumores que hacen correr sobre él. Y como enamorado, paradójicamente, no cesa de reprochar los defectos a su amada (de lo cual ella hace broma) ni soporta a los demás pretendientes que la asedian; sus celos montan guardia permanente y sufre la presencia de cualquier galante hasta el extremo de olvidarse de su misantropía cuando el amor se apodera de su corazón.
Partiendo de un mito antiguo, Molière logra componer esta ambiciosa obra de gran comicidad, que trata temas universales que resultan tan vigentes hoy como lo fueron entonces, y que sigue siendo lectura imprescindible para cualquier buen lector.
*Literatura Diderot recomienda libros por su valor cultural y divulgativo, sin alinearse con ideologías o religiones. Cada recomendación se basa en obras relevantes para el autor analizado.*
La razón no gobierna el corazón
Aparece en el segundo acto la mujer a la que ambos pretenden, Celimena, quien representa la coquetería y la manipulación. Ella es el producto del sistema social. La ausencia de decoro y su maledicencia e ingenio conducen a la locura a Alcestes y Oronte, que reniegan de ella, incluso sabiendo que arriesgan por ella su decencia y su personalidad.
El problema no es la dureza de esta reflexión, sino la expectativa de que ella deba mentir para poder sentirse parte de la sociedad. La ética de la cortesía es imperante en la población francesa del siglo XVII. Sin ella, un simple hombre quedaría relegado al ostracismo intelectual, y con ella, los miembros de esta sociedad afincada en la parresia se congratulan de medir sus egos a base de abigarrados elogios.
Es verdad, mi razón me lo dice a diario; pero no es la razón lo que al amor gobierna
El misántropo (p.62) Tweet
Pero, al fin y al cabo, como asegura Alcestes, el corazón no se rige por la razón; el aceptar que su idealismo exige rechazar el mundo, pero su corazón lo arrastra hacia el peor ejemplo posible: Celimena. No hace más que reafirmar su condición de hombre, porque yerra en afirmar su elección. Lo hace patético, misántropo, pero también humano.
Esta condición del misántropo es una estrategia que fue implementada, o resucitada en el siglo XX, con las teorías existencialistas. A través de referentes como André Gide, con su inmoralista, Céline, con su Ferdinand Bardamu en Viaje al fin de la noche, se rescata la prevalencia nihilista de aquellos que buscan respuestas topándose con lo único que, argumenta Camus, puede empujarte a seguir viviendo: aceptar el absurdo.
Un deslumbrante mérito se descubre a sí mismo; del vuestro, en muchos sitios, se hace caso extremado, y debo confesaros que, en dos muy buenos círculos, alabado ayer fuisteis por personas notorias. ALCESTES ¡Ah! señora, hoy en día se alaba a todo el mundo, y no hay nada que el siglo no haya así confundido; todo está de igual forma dotado de un gran mérito, y no es ningún honor ya escuchar que te elogian rebosan los elogios, a la cara se sueltan, y hablan en La Gaceta de mi ayuda de cámara.
El misántropo (p.116) Tweet
Alceste es avergonzado en público, al darle a conocer Arsione todas las infidelidades de Celimena. Alcestes decide perdonarla, pero aun han de celebrarse juicios paralelos sobre la misantropía del personaje. Al final, Oronte y Alceste llegan a la conclusión que no han de pelearse por dama alguna y que es ella la que debe elegir. No sabe que, sin embargo, lo ha hecho ya. Unas cartas secretas salen a la luz para poner de manifiesto la manipulación de que han sido victima Alceste y Oronte, y otros muchos pretendientes, de los que Celimena solo buscaba alago y divertimento.
Meteos pues en la cabeza que no siempre me divierto tanto como pensáis; que os echo de menos más de lo que querría en todos los sitios a los que me arrastran; y que la presencia de las personas que uno ama es un maravilloso condimento a los placeres que se saborean."
El misántropo (p.153) Tweet
El final
Alceste perdona a Celimena, aunque ya han quedado solos pues todos los pretendientes la han abandonado. Celimena evita esta proposición porque no puede elegir entre el mundo y Alceste. No puede privarse de su hipocresía, mientras que Alceste no dará su brazo a torcer en cuanto a la parresía que ella pretenda que adopte. Alcestes queda solo en escena y Filinto y Éliante, que estaba enamorada de Alceste en secreto, acompañan al misántropo en su camino al ostracismo, donde residirá recluido en un rincón apartado del mundo, porque ha decidido no solicitar la mano a Éliante ante el despecho que sufría.
Traicionado por todos, de injusticia abrumado, voy a salir de un mar donde triunfan los vicios, y a buscar en la tierra algún lugar remoto donde tenga licencia de ser un hombre honesto.
El misántropo (p.158) Tweet
La lección de Moliere no celebra a huida de Alceste, ni condena el pragmatismo de Filinto. Moliere sugiere que el idealismo absoluto es incompatible con la vida social, y la utopía en la que desea habitar Alceste depende de la inmoralidad, del absurdo y de renegar de la relación humana. Un drama en formato de comedia que representa aquello por lo que los existencialistas profundizaron en el nihilismo.
| Ítem | Calificación |
|---|---|
| 1. DESCRIPCIÓN | 7/10 |
| 2. MADUREZ NARRATIVA | 8/10 |
| 3. RIQUEZA LINGÜÍSTICA | 10/10 |
| 4. DESARROLLO DE PERSONAJES / PLANTEAMIENTO DE LAS TESIS Y/O PROTAGONISTAS | 7/10 |
| 5. HISTORIA / TRAMA / CONDUCCIÓN DEL ENSAYO | 7/10 |
| 6. DESENLACE / FINAL DEL ENSAYO | 7/10 |
| 7. DIÁLOGOS / RELACIÓN ENTRE PERSONAJES / CALADO DE LOS PERSONAJES | 8/10 |
| 8. PROFUNDIDAD Y SIMBOLOGÍA | 7/10 |
| 9. UNIVERSALIDAD / IMPACTO EN UNA SOCIEDAD | 6/10 |
| 10. RELEVANCIA HISTÓRICA EN SU CONTEXTO | 6/10 |
| Total | 73/100 |
